Series españolas: De repente los Gomez

De repente los Gomez: es una serie de televisión española, producida por Sony Producciones para la cadena Telecinco, emitida en octubre de 2009.

En la serie Alicia Borrachero y Gustavo Salmerón interpretan a Concha y Felipe, el matrimonio Tamayo, padres de cuatro hijos: Álex, Cris y los mellizos Lucas y Luichi. Viven en un barrio popular en las afueras de una gran ciudad y aparentemente son una familia normal, aunque en realidad ocultan un secreto relativo a su fuente de financiación: sus ingresos provienen de pequeños hurtos, engaños y timos de poca cuantía.

En una jornada de “trabajo” rutinaria, Felipe y Álex son testigos de un hecho que cambia las vidas de todos los miembros de la familia: un asesinato perpetrado por el hijo de una peligrosa familia de narcotraficantes. La policía obliga a ambos a colaborar en la identificación del criminal, por lo que deben acogerse a un plan de protección de testigos para preservar la seguridad de toda la familia. A partir de ese momento, los Tamayo asumen una nueva identidad y se convierten, de repente, en los Gómez.

La familia se traslada a vivir a una elegante zona residencial. Pese al temor inicial, comienzan a sentirse seguros en su nuevo “hogar”: cuentan con más comodidades de las que nunca esperaron disfrutar y, además, todo les sale gratis.

No obstante, los problemas no tardan en aparecer: el juicio se celebra y una vez que el acusado es declarado culpable, el sistema de protección de testigos pasa al segundo estado, con lo que la policía deja de hacerse cargo de los gastos de la familia y del grueso de su protección. Pueden permanecer en la casa y conservar las nuevas identidades, pero si quieren mantener el nivel de vida deberán correr ellos con todos los gastos.

Ante esta situación, Felipe se da cuenta de que su familia corre peligro de muerte porque la mafia les persigue y ya no puede confiar en la policía, por eso traza un plan a partir de este momento que sólo él conoce: conservar el puesto de trabajo que le ha buscado la policía en una inmobiliaria como tapadera y volver a cometer delitos menores para conseguir dinero con el que financiar la huída de todos a un lugar seguro.