La nube de cenizas volcánicas empieza a costar caro a las compañías aéreas

La anulación de más de 60.000 vuelos en gran parte de los aeropuertos europeos durante los últimos cinco días, a raíz de la nube de cenizas provocada por la erupción de un volcán islandés, está empezando a costar caro a las aerolíneas, que comenzaban a recuperarse de la crisis económica.

“La magnitud de esta crisis es ya más importante que la del 11 de septiembre” para el transporte aéreo, afirmó en París el director de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), Giovanni Bisignani, refiriéndose al caos y las pérdidas que causaron en ese sector los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington.

La IATA, que nuclea a 230 compañías aéreas que cubren el 93% del tráfico comercial internacional, estima en más de 150 millones de euros las pérdidas que cada día está costando la nube de cenizas a las aerolíneas.

Y esa cifra sin contar los gastos suplementarios que supone el desvío de los pasajeros a otros aeropuertos, su alojamiento o el mantenimiento de los aviones bloqueados lejos de su base. Air France-KLM indicaron este lunes que están perdiendo 35 millones de euros diarios debido a la parálisis que afecta al cielo europeo desde el jueves pasado.

“La industria del transporte aéreo europeo pierde 150 millones de euros por día. Air France representa una cuarta parte, es decir 35 millones de euros de pérdidas por día”, dijo el director general de esa compañía, Pierre Henri Gourgeon, a la prensa en la sede de la compañía en el aeropuerto parisino Charles de Gaulle.

La británica British Airways estimó sus pérdidas diarias en 26 millones de euros y la escandinava SAS en nueve millones. Tras un fin de semana sin aviones en el cielo europeo, las compañías aéreas empezaron la semana en rojo. Los títulos de Air France y la española Iberia perdían casi el 5%, mientras que British Airways y la germana Lufthansa caían un 4%.

La crisis provocada por la nube de cenizas del volcán del glaciar Eyjafjallajojkull, en el sur de Islandia, acentuará las dificultades que enfrentaron muchas compañías aéreas por la crisis financiera de 2009 y que parecían estar dejando atrás. “Esto se produce en un mal momento para las compañías aéreas, cuyo contexto de mercado empezaba finalmente a mejorar significativamente”, indicaron analistas del banco francés CM-CIC.

La escandinava SAS prevé deshacerse de una parte de su personal. Aunque sus rivales europeas Air France-KLM, Lufthansa o British Airways son más fuertes, en 2009 registraron pérdidas millonarias.

El tráfico aéreo internacional de pasajeros sufrió en 2009 una baja sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial con pérdidas superiores a 8.000 millones de euros debido a la crisis económica, indicaba a fines de enero la la Asociación Internacional del Trasporte Aéreo (IATA).

“Es una situación sin precedentes que está teniendo un enorme impacto en los clientes y en las aerolíneas”, dijo este lunes el presidente de BA, Willie Boss que más tarde consideró “innecesaria” la parálisis tras los vuelos de prueba efectuados para evaluar los riesgos de las cenizas volcánicas.

Frente a las protestas de aerolíneas y pasajeros, que por cientos de miles están varados lejos de sus países, el comisario europeo de Competencia, el español Joaquín Almunia, indicó que la autoridad en la materia “está preparada para estudiar la adopción del esquema puesto en marcha en septiembre de 2001”, cuando se otorgó a las compañías aéreas una ayuda excepcional luego de los ataques terroristas en Estados Unidos.