Al parecer El Eden si existio….

Un pastor kurdo que cuidaba su rebaño en medio del calor reinante en las llanuras turcas, buscó cobijo de los rayos del sol debajo de una solitaria morera. Estaba sentado a la sombra cuando notó que en el suelo asomaba una extraña piedra oblonga, cuya superficie lisa llamó su atención.

Observando con cuidado los alrededores del árbol encontró toda una colección de piedras
extrañas. Muchas de ellas tenían ángulos rectos que no son frecuentes en la naturaleza, por lo que decidió comentar con alguien su descubrimiento.

Después de todo, quizás esas piedras fuesen importantes.

Los arqueólogos han establecido que el pastor tenía toda la razón: las piedras son, sin dudas, importantes. En ese caluroso día de verano de 1994 se había realizado el mayor descubrimiento arqueológico de los últimos 50 años o, según otros, el más importante de todos los tiempos. Ese sitio ha revolucionado la forma de ver la historia de la humanidad, el origen de la religión y, quizás, incluso la verdad detrás del Jardín del Edén.

Se trataría de lo últimos vestigios de una “era dorada” de la Edad de Piedra, con unos 11.000 años de antigüedad.

 En esa zona vivían tribus de cazadores de gacelas que erigieron allí inmensos templos dedicados a las serpientes y vivieron como si estuviesen en el Jardín del Edén. Los arqueólogos sospechan que Adán realmente existió y que, en la parábola del “pecado original” hay un trasfondo histórico de verdad.


“Y el Señor plantó un jardín en Edén, mirando al Este, y puso al hombre dentro”.

Según las sagradas escrituras, así comenzó la historia, con Adán y Eva apaciblemente instalados en medio de un vergel, rodeados de árboles. Esta historia de la Creación ha tenido una repercusión inmensa y es uno de los textos esenciales de la cristiandad. Los celtas, por ejemplo, tuvieron el Jardín de los Manzanos, llamado Avalon; y los griegos la Isla de los Bienaventurados.

Pero sólo en el Edén cristiano se agregaron condimentos que ligaron el sexo y el espíritu. El texto que describe la parábola del paraíso no ocupa más de 50 líneas en la Biblia, pero ha generado enormes debates en torno al tema.


Los arqueólogos sospechan que Adán realmente existió. Este debate ha subido de tono luego de que este anónimo pastor buscase un lugar para protegerse del sol. Su hallazgo se convirtió en el descubrimiento del templo más antiguo del mundo, rodeado de maravillosas construcciones megalíticas y vestigios de una “era dorada” de la Edad de Piedra, prácticamente desconocida hasta ahora.

Uno de los sitios que más sorprende a los arqueólogos es el ubicado sobre una colina pelada cercana a Urfa. Sobe ella, hace siglos, se amontonaban varios templos. Hasta el momento se han desenterrado cuatro, pero se conoce la existencia de al menos dieciséis más.

Varios pilares de piedra decorados con representaciones de arañas, leones y ciempiés completan el supuesto Jardín. También pueden verse, entre los escombros, la estatua de un jabalí y una cabeza humana de gran tamaño. Este sitio arqueológico se conoce como Göbekli Tepe, cuya traducción significa algo así como “Monte Ombligo”.


Este sitio arqueológico se conoce como Göbekli Tepe

Klaus Schmidt, director de las excavaciones efectuadas en Göbekli Tepe, dice que se trata de un “lugar único” con la “energía arquitectónica de un Stonehenge”.

 Algunos de los pilares más grandes pesan 50 toneladas. Schmidt supone que este lugar alcanzará pronto fama mundial, ya que tiene el potencial de modificar muchas de nuestras creencias sobre el pasado. “Hasta ahora pensábamos que los únicos que habían construido templos y asentamientos permanentes habían sido los campesinos sedentarios”, explica.

Pero hicieron falta unos 500 trabajadores para levantar este lugar. Claramente, no es la obra de pastores solitarios. Para tener una idea de su importancia arqueología, en la época que se encendían fogatas y celebraban cultos sacrifícales en estos templos, aun no existía el primer pueblo campesino en la Tierra.

“Y el Señor plantó un jardín en Edén,[…], y puso al hombre dentro”

La polémica está servida. Para algunos, se trata del sitio donde una muy terrenal Eva convidó a Adán con la manzana que cambiaria a la humanidad. Para otros, es solo un asentamiento –quizás el más antiguo de todos- de los primeros humanos.

Algunos incluso han sugerido la ingerencia de culturas extraterrestres a la hora de mover las piedras que conforman las columnas del lugar. Como fuere, Göbekli Tepe está destinado a convertirse en el verdadero ombligo de la arqueología.