Tatuajes de la tierra de los Faraones

Los tatuajes egipcios son una magnífica opción y muy elegidos gracias a su gran estética y poder milenario, que persiste a través de los cambios de gusto y de modas, como verdaderas obras de arte que son y como cualquier diseño de belleza intrínseca: que no mueren con el paso del tiempo ni se ven afectados por modas del momento.

A pesar de la mezcla de estilos y temas, en este caso el resultado final es sumamente estético y elegante, será por la gran belleza de la mujer, o porque el modifier ha tenido el buen gusto de no tratar de cambiar su belleza natural sino colocar adornitos aquí y allá que lo único que hacen es resaltar la hermosura sin quitar protagonismo a las dotes naturales, ni robar cámara hacia ellos.

El tatuaje de ojo de Horus es también una opción muy tomada de entre los diseños egipcios, pero también lo son los tatuajes de ojos en general, por su gran expresividad.

El Udyat, que así se nombra al Ojo de Horus, es un símbolo mágico de estabilidad cósmica, significa el que está completo, y fue utilizado como símbolo mágico protector, purificador y sanador.

Llevarlo sobre el corazón puede llegar a ser muy místico, además de muy bello.

Es un símbolo antiguo que gozó de gran popularidad en Egipto y fue utilizado por su poder sanador luego de que Horus lo utilizara para devolver la vida a Osiris.

Los tatuajes egipcios pueden funcionar o ser elegidos como talismán, y este significa la capacidad de renacer y la inmortalidad del cuerpo, una creencia egipcia de la antiguedad en la que estaba basada toda su cultura, sus realizaciones y su mentalidad.

Un Ojo de Horus es una excelente opción a la hora de tatuarse un símbolo con significado ancestral.